domingo, 6 de abril de 2014

Emocines De Gato


El Gato con Botas
  Llega un día en el que decides plasmar tus experiencias y vivencias sobre unas líneas y además compartirlas abiertamente con el resto del mundo que está detrás de una pantalla de ordenador. En ese momento no te das cuenta de la repercusión que esto puede llegar a tener, piensas más en la verguenza que te da lo que puedan pensar de ti, o en las risas de los que te conocen cuando lean tus crónicas en plan aventura o en plan chorra.

   Con la repercusión lo que quiero decir es hasta donde o hasta quien pueden llegar tus palabras y a su vez como pueden rebotar las suyas hacia ti. Poco a poco entras en una comunidad donde todos parecen que conocen a todos y tú eres el nuevo, algunos te siguen, otros no, pero poco a poco vas entrando en ese espacio. De repente van llegando otros nuevos o desconocidos y ya no te sientes tan extraño. Yo ya tenía en mi pequeño espacio, Abuelos, Cobardes, Panchos, Pingüinos, Pintos, Houstonianos, Menorquines algún Sosaku….en fin una amplia variedad de personajes y seres con quien compartir mis y recibir sus EMOCIONES.

    Pero un día llego un Gato, si sí un Gato, pero además no uno cualquiera, uno con Botas. Al igual que al reto lo acepte como a uno más y el hizo lo propio conmigo. Sus ilusiones, las mías, sus miedos, los míos, todo compartido y todo comprendido.

  Desde ese momento ya estas perdido, ya los conoces, primero virtualmente y luego haces lo posible por sentir su mano o su cara y ver que son reales.  Entonces empiezas a disfrutar con sus logros o a sufrir con sus derrotas, a preocuparte por sus dolores o a alegrarte por sus recuperaciones. Ya dejan de ser guiones sobre una pantalla y empiezan a llenar parte de tu corazón y de sus EMOCIONES.

  He sufrido con muchos por ver alcanzar sus retos y me he emocionado al haberlos realizado, pero esta semana recibía malas noticias referentes al Gato. Desde hace unas semanas no tenía noticias de él, sé que su intención era correr la Media Maratón de Madrid pero que una dichosa infección de garganta le estaba dando demasiada guerra para poder terminar de prepararla en condiciones. Le anime y le dije que en dos días estaría recuperado pero ya no supe nada más.  

    Esa dichosa infección de garganta escondía detrás algo mucho más feo, el diagnostico descubría una maldita enfermedad con forma de muro que ha frenado todas sus ilusiones de golpe y porrazo.

   -Gato el año pasado derribaste el muro del maratón y llegaste a la meta convirtiéndote así en un ganador. Ahora tienes que hacer lo mismo y luchar hasta derribar este nuevo muro que a pesar de ser más grueso no es indestructible, no estarás solo, cuentas con el apoyo de toda esta familia que lleva toda la semana empujando y remando en la misma dirección y cuando te flaqueen las fuerzas pídenos ayuda que allí estaremos.


   Animo Amigo.


  En un par de días te cuento como hoy domingo has corrido por las calles de Madrid junto a nosotros.